Blog LUDIKONG
¿Estamos viviendo el “rebote” de la IA generativa en producto digital?
De la novedad al uso real: qué patrones funcionan y cuáles ya generan rechazo
Imagina esto: abres una app o programa que usas cada semana, y de repente aparece un botón nuevo…
“IA”.
Lo pruebas. Te devuelve un texto correcto… pero irrelevante. Lo vuelves a intentar. Esta vez tarda más. Y al final piensas lo mismo:
“Vale… ¿y esto para qué me sirve?”
La IA generativa fue la promesa de la década. Primero llegó como novedad: destellos espectaculares, arte infinito, chatbots que “lo sabían todo”.
Todo el mundo hablaba de transformar industrias… y luego llegó algo más silencioso:
el rechazo.
Usuarios que dejaron de sorprenderse.
Equipos que se frustran.
Productos que integran IA… pero no mejoran la experiencia.
La gran pregunta ya no es si la IA generativa es impresionante. La pregunta es:
¿está realmente aportando valor en producto digital… o solo ruido de fondo?
La burbuja detrás del rebote
Durante un tiempo, muchas integraciones de IA generativa se parecían más a trucos de magia que a soluciones útiles:
👉 generación de imágenes “porque sí”
👉 respuestas automáticas sin contexto
👉 promesas de productividad sin métricas reales
Funcionó al principio, porque la novedad atrae, pero en producto digital la novedad caduca rápido, y cuando el usuario deja de sorprenderse, solo queda una cosa:
la experiencia real.
Ahí empieza el rebote:
del hype → al uso real → al escrutinio.
El problema no es la IA. Es el diseño.
Desde el punto de vista del behavioral design hay una idea clave:
si una función aumenta fricción o reduce confianza, el usuario la abandona.
Y con IA esto pasa constantemente cuando:
- el output no encaja con el contexto
- el sistema no se entiende
- o el valor percibido no compensa el esfuerzo
La IA generativa no se adopta por ser avanzada, se adopta cuando hace la vida más fácil.
Qué comportamientos SÍ funcionan (y por qué)
La clave no está en “añadir IA”, sino en cómo integrarla en el flujo de decisiones del usuario.
✔️ 1. Soporte contextual y personalizado
Los asistentes funcionan cuando responden con sentido según historial, intención y contexto, no es “un chatbot”, es un atajo cognitivo.
✔️ 2. Automatización de tareas repetitivas
Resúmenes, clasificación, borradores, extracción de insights…La IA brilla cuando reduce trabajo mecánico y libera foco humano.
✔️ 3. Hiperpersonalización en tiempo real
Adaptar contenido, recompensas o recomendaciones puede mejorar la retención y satisfacción, pero solo si el usuario siente: “esto es para mí”, no “esto es aleatorio”.
✔️ 4. Asistencia creativa (NO sustitución)
La IA como copiloto genera adopción: sugiere, inspira, acelera… pero la IA como sustituto genera rechazo: decide sin contexto, sin criterio y sin responsabilidad.
✔️ 5. Orquestación omnicanal
Conectar experiencia entre app, chat, soporte y canales reduce fricción.
El usuario no quiere repetir, quiere continuidad.
Qué está generando rechazo (y por qué)
No todo sobre IA generativa es útil. Y ahí está el choque con el usuario.
❌ “IA porque sí” sin beneficio real
Funciones que suenan sofisticadas pero no resuelven un problema concreto.
Ni reducen esfuerzo. Ni mejoran decisiones.
❌ Resultados incoherentes o impredecibles
Cuando el output no encaja con la intención del usuario, la confianza se erosiona.
Y sin confianza, no hay hábito.
❌ Contenido basura (slop)
Generación masiva que prioriza cantidad sobre calidad.
Satura feeds, interfaces y experiencias, y el usuario lo nota.
❌ Forzar adopción sin educación ni UX
Si introduces IA sin preparar al usuario, sin onboarding y sin medición, lo que mejoras en tecnología lo pierdes en experiencia.
El rebote como oportunidad de diseño
El “rebote” no es el fin de la IA generativa, es su maduración. Una oportunidad para dejar atrás trucos baratos y convertir la IA en una herramienta estratégica.
Eso significa:
✔️ preguntar “¿qué problema resuelve?” antes de “¿qué puede generar?”
✔️ integrar IA como asistente, nunca como protagonista
✔️ medir impacto real (tiempo ahorrado, satisfacción, retención)
✔️ diseñar flujos híbridos IA + humano
✔️ reducir fricción y aumentar confianza en cada interacción
Porque en producto digital, lo que no aporta valor… desaparece.
Y la IA no será la excepción.